Porque el riesgo de padecer alguna enfermedad cardiovascular o sufrir un infarto se incrementa considerablemente cuando una persona consume tabaco o respira humo de segunda mano. Estudios realizados en todo el mundo han demostrado que:
- Entre 30 y 40% de quienes respiran humo de tabaco de segunda mano presentan mayores posibilidades de padecer enfermedades cardiovasculares. Se ha demostrado que incluso en pequeñas cantidades es muy dañino
- El humo de tabaco tiene efectos negativos agudos sobre el sistema cardiovascular -no importa si la exposición ha sido muy breve- debido a que el humo de tabaco requiere de pocos segundos para provocar la reacción del sistema inmunológico y de algunos minutos para modificar la actividad del sistema circulatorio
- El humo del tabaco aumenta los niveles de grasa y colesterol malo en la sangre, estimula el desarrollo de agregación de plaquetas en forma de pequeños tapones y altera la flexibilidad de las arterias (o función endotelial)
- El tabaco tiene numerosos compuestos y sustancias dañinas, por lo que existen muchos otros efectos negativos para el sistema circulatorio que todavía están siendo investigados.
- El riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares e infartos se puede prevenir realizando ejercicio de manera regular, consumiendo una dieta baja en sal, grasa, rica en fibra y dejando de fumar.