México, D. F., 7 de diciembre de 2009. El aumento de 2 y 3 pesos por cajetilla de cigarros que decidieron aplicar las tabacaleras desde el 1 de diciembre, es un ejemplo de que en este país con frecuencia y de manera simultánea surgen buenas y malas noticias.
En este caso, la buena nueva consiste en que al aumentar el precio de sus productos, las tabacaleras están realizando el trabajo que no quisieron hacer en su momento los legisladores federales. Muchas voces de la sociedad, entre ellas la de ALIENTO, pidieron a sus representantes en el Congreso que incrementaran sensiblemente el IEPS al tabaco, lo que hubiera permitido resarcir en parte el enorme gasto que realiza el Estado para atender las patologías asociadas al consumo de tabaco, así como inhibir el consumo, sobre todo en niños y jóvenes. Subir el precio al tabaco, de acuerdo a la experiencia, debe repercutir en un menor consumo de tabaco.
Sin embargo, la mala noticia radica en que los 2 y 3 pesos que ahora pagan de más los consumidores no van a la hacienda pública, sino que incrementan las cuantiosas ganancias de la industria.
Los empresarios del tabaco y sus personeros siempre argumentaron que subir el IEPS a ese producto, aumentaría el precio de cada cajetilla de cigarros y ello afectaría a los estados productores, aumentaría el contrabando y generaría desempleo. Pero la elocuencia de los hechos nos deja claro, una vez más, que los grandes intereses económicos de unos pocos están por encima del interés de la salud pública.
“No entendemos que en un país el gobierno sea regulado en la práctica por intereses particulares de minorías. Las autoridades, que deben regular la vida económica, fueron omisas ante la acción de las tabacaleras; el supuesto regulado termina regulando al regulador”.
Por ello, exhortamos a los legisladores a eliminar en 2010 el Artículo Cuarto Transitorio para que se grave el tabaco con un aumento de 2 pesos, no diferido”, aseveró el Director de ALIENTO, Juan Núñez Guadarrama.
Se recordará que durante el debate del Presupuesto de Egresos 2010, efectuado en la Cámara de Diputados en octubre pasado, ALIENTO envió información a todos sus miembros a favor de una mayor recaudación que disminuiría el consumo en niños y jóvenes, que además lograría mayor recaudación fiscal. Sin embargo, las tabacaleras mediatizaron tal demanda y lograron un aumento ínfimo de sólo 0.04 pesos por cajetilla, con el argumento de que un aumento mayor afectaría la producción tabacalera en Nayarit, Veracruz y Chiapas, generaría un aumento en el desempleo, pérdidas económicas importantes y contrabando.
“Estamos a favor de aumentar el precio al tabaco, pues afectará el consumo en los jóvenes y niños. Sin embargo, nos parece una burla que los industriales se excusen en el aumento mínimo de 4 centavos por cajetilla que recaudará la nación a partir del próximo año, para subir sus productos”, expresó el vocero de ALIENTO.
“Será importante ahora que la Procuraduría General de la República investigue si en realidad este aumento en el costo del tabaco propiciará el contrabando; que la Secretaría de Economía nos diga cuántos despidos se registrarán por el mismo y que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación nos diga de qué manera afectará negativamente a los estados productores de tabaco del país”, o bien si esos 2 y 3 pesos que ganará de más la industria hará que ésta pague un porcentaje mayor por sus cosechas a los productores”, agregó.
“Queremos respuestas de estas instituciones que durante la discusión del Presupuesto permitieron que la industria presentara estos argumentos, sin poner objeción alguna”.
